El objetivo en invierno debe ser ventilar correctamente las nodrizas de lactancia artificial de lechazos sin perder temperatura y con el menor coste energético posible. Acoplar el sistema LUBRATEC de impulsión de aire a una única fuente de calor, dimensionada a la nodriza, permite mantener a los corderos en unas condiciones ambientales ideales y homogéneas, reduciendo su mortalidad y mejorando su crecimiento.
Pérdidas ocasionadas por una incorrecta gestión ambiental en las nodrizas en invierno
En artículos anteriores ya describimos que el estrés térmico por frío también afecta a la productividad de los animales y sobre todo a los más pequeños, los lechazos, más sensibles a las temperaturas bajas.
Así, atendiendo a las que se consideran ideales para estos animales, publicamos un ajuste a la tabla del índice de estrés térmico, determinando que la zona termoneutral para cama caliente no debería de bajar de 54, lo que significa no bajar de 12 C con una humedad relativa de 50-60% (Tabla 1).
Tabla 1. Tabla THI (índice de estrés y confort térmico) para corderos lechazos atendiendo a sus necesidades de temperatura y humedad ambiental (Martín, 2025).
Con temperaturas bajas en nodriza, por debajo del confort térmico citado, la energía que adquieren por su alimentación la destinarán en su mayor parte a subir su temperatura corporal disminuyendo su índice de conversión, en este caso, de la leche maternizada. Los animales incrementan por tanto el consumo para conseguir la energía que necesitan para mantener su temperatura corporal empeorando por tanto su engorde/crecimiento, alargando su edad a sacrificio y, en definitiva, limitando la rentabilidad de esta producción. A esta limitación se le une la mayor sensibilidad de los lechazos al padecimiento de enfermedades como las neumonías, seguidas de diarreas, etc que en el peor de los casos acaba con la muerte del animal, a más de los gastos en medicamentos, mano de obra, tiempos de espera, etc.
Dificultades para una correcta gestión ambiental en las nodrizas en invierno
Para conseguir la temperatura ambiental deseada en las nodrizas, habitualmente colocamos varios puntos de calor distribuidos en su interior lo que supone un intento de conseguir un ambiente homogéneo que no es eficaz:
Cerca de los aerotermos o cañones de aire (Imagen 1) la temperatura es muy elevada pero fuera de su radio de acción la temperatura baja progresivamente provocando áreas donde se pueden apelotonar los animales y otras que estarán más vacías, variando por tanto la superficie real útil de los corderos.
Este sistema tradicional supone un gasto en calefacción elevado y encima insatisfactorio ya que para ahorrar reducimos la entrada de aire frío del exterior, que nos baja la temperatura interior que hemos conseguido, empeorando la ventilación de la nodriza.
Con los aparatos térmicos en el interior estamos recalentando el aire interior, es decir, removemos el aire viciado (no lo renovamos) con lo cual estamos manteniendo un ambiente cargado de gases nocivos, gérmenes, partículas de polvo, exceso de humedad…
Imagen 1. Diferentes fuentes de calor utilizadas en el interior de las nodrizas.
El sistema LUBRATEC de impulsión de aire acoplando a una única fuente de calor (Anexo: Esquemas 1-4)
Como describíamos en publicaciones anteriores, es esencial el diseño en cada nodriza de sistemas que combinen una correcta ventilación, necesaria para renovar constantemente el aire viciado, con sistemas de generación de calor que proporcionen un ambiente térmico homogéneo y constante.
Ello mejorará el confort de los animales, la salubridad de la instalación y, con todo ello, se reducirá las pérdidas económicas que hemos citado anteriormente.
Los puntos clave de este sistema son:
Aportar del exterior el caudal de aire limpio necesario para conseguir las renovaciones de aire programadas.
Facilitar la salida del aire interior viciado (gases nocivos, humedad, partículas de polvo, gérmenes), en consonancia con el caudal entrante. La sobrepresión del aire entrante de este sistema optimiza la salida natural del aire viciado/contaminado.
Calcular las necesidades de calefacción de forma personalizada a cada nodriza, atendiendo a las pérdidas térmicas de la edificación y por la renovación del aire, y al aporte calórico de los animales. De esta cuenta nos saldrá qué dimensiones (potencia calórica) debe tener la fuente de calor a incorporar en la presala de atemperado (Anexo: esquemas 1-4).
Automatizar tanto la ventilación como la calefacción.
Reducción de la mortalidad y mejora del crecimiento en una nodriza de corderos Lacaune
En el Gráfico 1, se citan el histórico de mortalidad (número de corderos muertos porcentualmente al número de corderos entrados en la nodriza) en las parideras de noviembre-diciembre y febrero-marzo, ambas con temperaturas invernales.
En la paridera de nov-dic de 2024, se puso en marcha el sistema LUBRATEC sin acoplar fuente de calor, mejorando así la ventilación de la nodriza pero no la climatización. Ello ya propicio una mejora estadísticamente significativa en la reducción de la mortalidad comparado con la misma paridera del año anterior: 7,2% vs 12,4% (Gráfico 1).
Este resultado todavía fue mejor en 2025 ya que se incorporó una fuente de calor en la presala con el objetivo de mantener a los animales siempre por encima de 12 ºC, límite de confort térmico citado en la Tabla 1, al menor coste energético posible.
Gráfico 1. Resultados históricos de mortalidad en nodriza.
Además, el sistema completo, mejoró la edad de sacrificio como se puede observar en los Gráficos 2 y 3: el 93% de las ventas en la paridera de 2025 se produjo en las primeras 5 semanas mientras que solo se vendieron el 56% en el mismo periodo en la paridera de 2024. Este hecho no es menor pues cuantos más días estén los corderos en la nodriza supone asumir mayor riesgo de morbilidad y mortalidad, y un incremento de costes generales de la nodriza. Este hecho es todavía más relevante en las parideras para Navidad donde los precios más altos se alcanzan antes de fin de año por lo que un retraso en la edad a sacrificio condiciona negativamente la rentabilidad. Las líneas de tendencia (líneas de puntos) del Gráfico 3 describen claramente como las ventas se retrasaron en la paridera de 2024 adelantándose notablemente en 2025.
Gráficos 2 y 3. Distribución de las ventas de corderos en las parideras de nov-dic de 2024 y 2025.
Estos excelentes resultados se debieron a la mejora del índice THI en la paridera de 2025, sobre todo en las horas más frías del día en las que la estufa estuvo funcionando (Gráficos 4 y 5). Dicha mejora fue estadísticamente muy significativa, +1,8 puntos (55,2 vs 53,4) cumpliendo el objetivo de mantener a los corderos dentro del rango de termoneutralidad con el mínimo coste energético posible.
Gráficos 4 y 5. THI promedio 24h en la paridera de nov-dic de 2024 y 2025. Detalle del THI entre las 22h y las 11h que funcionó de media la fuente de calor.
En los siguientes Gráficos (6 y 7) exponemos la evolución de las temperaturas medidas cada 30 minutos tanto en el interior como en el exterior de la nodriza, en las parideras de nov-dic de 24 y 25. Se puede observar que en 2024 las temperaturas de la nodriza son dependientes de las condiciones ambientales del exterior mientras que en 2025 la curva de temperatura es mucho más homogénea, sin tanto salto térmico entre el día y la noche, lo que mejora sustancialmente las condiciones sanitarias para los lechazos.
Gráficos 6 y 7. Distribución de las temperaturas de la nodriza y su exterior en las parideras de nov-dic de 2024 y 2025.
Conclusiones
Una mejor gestión del bienestar ambiental en la paridera de nov-dic 2025 permitió una reducción de la mortalidad de casi el 40% vs 2024 (4,8% vs 7,6%).
Esta mejora en las condiciones ambientales repercutió también en una mayor productividad de los animales, en términos de engorde e índice de conversión, ya que las ventas se realizaron en menos tiempo.
Una única fuente de calor acoplada al sistema LUBRATEC permite que las nodrizas de lactancia artificial de corderos desarrollen unas condiciones climáticas óptimas para los animales y, con ello, maximicen su actividad productiva de la forma más rentable posible para la ganadería.
Anexo
Esquemas explicativos del funcionamiento del sistema LUBRATEC acoplando una fuente de calor para el invierno.
Esquema 1. Dos modelos de salas nodrizas con el sistema LUBRATEC y ventilación vertical por caballetes o chimeneas. La flecha azul indica la entrada del aire limpio y frío del exterior a la presala de atemperado.
Esquema 2. El aire limpio entrante, y frío en el invierno, es atemperado en la presala por la fuente de calor elegida (flechas rojas), siendo impulsado por el ventilador (situado en la parte superior de la presala) y difundido en la sala nodriza a través de la manga textil perforada que la recorre.
Esquema 3. De forma continuada, el aire limpio ya atemperado llega a la altura de los animales a una velocidad adecuada sin generar corrientes, asegurando el caudal y las renovaciones de aire estimadas según la carga animal alojada en la sala nodriza.
Esquema 4. El aire limpio atemperado se mezcla con el aire viciado del entorno de los animales (vapor de agua, gases nocivos, partículas de polvo y gérmenes). La sobrepresión constante del aire entrante permite que el aire viciado salga por las aperturas verticales (chimeneas o caballetes), consiguiendo la perfecta ventilación y climatización de la sala nodriza.